Google+

Buscate en Las Galerias

LA HISTORIA DE LOS MOTOCLUBES

 

Aunque se han realizado cientos de películas sobre bikers, muchas abundando sobre los clubes del 1%, libros, artículos, etc,… siempre se toma como origen los altercados acaecidos en 1947 en la localidad americana de Hollister. Pero como todas las cosas tiene un proceso evolutivo que de manera simplificada vamos a recorrer.

 

 

Basado en artículos de Newsweek, New York Times y AMA, así como principalmente del International Journal of Motorcycle Studies.

Clasificación temporal:

1. Período Preformativo: 1901-1944, la génesis de la organización social alrededor del motorismo

2. Período formativo: 1945-1957, acontecimientos sociales se históricos de la era de la II G.M. se unieron en la formación de clubes proscritos, que no pretendemos decir ilegales, de motocicletas.

3. Período de Transformación: 1958-presente.

Período Preformativo: 1901-1944.

Se origina la difusión extensa del transporte motorizado en los Estados Unidos. El último 1800s y los 1900s tempranos vieron una bonanza internacional de la difusión de la bicicleta. Vehículos relativamente baratos y con una variedad amplia de aplicaciones.

El período Preformativo de clubs de motocicletas comienza en 1901 fecha en que Hendee y Hedstrom fundaron mi amada compañía Indian Motocycle y comenzaron a vender las bicicletas motorizadas al público en general. (el Harley-Davidson Motor Company fue formado dos años más tarde.) Consecuencia de la comercialización a gran escala fue la difusión americana de la motocicleta y la formación de las asociaciones y de los clubs del motorismo.

Uno de los clubs conocidos más tempranos era el club de la motocicleta de Nueva York ,que en sociedad con el club de la motocicleta de la Alfa de Brooklyn, formó la Federación de los Motoristas Americanos (FAM) en 1903 (AMA). FAM se centró en mejorar las condiciones bajo las que conducían sus máquinas los motoristas. De hecho, el artículo I, sección 2 de la constitución de FAM se lee:

”los objetos [ de la federación ] serán animar el uso de motocicletas y promover los intereses generales del motorismo; defender y proteger los derechos de motoristas; para facilitar el viajar; para asistir al buen desarrollo de los caminos; y para aconsejar y asistir a la regulación de competir con la motocicleta,….” (AMA)

En los años 20, las mejoras técnicas y los precios de las motocicletas, (HD o Indian pequeña 275 dólores, modelos grandes 375 dólares, frente a los casi 600 de un Ford T, hicieron que la venta y producción subiera, hasta el punto de que tras la Gran Depresión sólo HD e Indian sobrevivieron.

Por no extendernos, ya tenemos muchas motos en la calle y los primeros clubes formados para proteger a los motoristas a modo de asociaciones de conductores. Pero ¿y los clubes que nos interesan?, ¿los románticos?, ya llega amigos…

Quizás la primera aparición de un club puro sea la de uno que aún existe, nacido en 1936. Llamaron este grupo el McCook de Chicago, Illinois, creado para carreras de montaña y en circuito oval de madera, como el original de Daytona, en el que antes se corría en la playa.

Empezaron a lucir chaquetas de cuero y su patche “Charlie,” un cráneo centrado sobre dos pistones cruzados y bielas, que influyó en el vestuario usado por el “Johnny” de Marlon Brando en la película El Salvaje.

Curiosamente, por no esperado, un club de féminas el Motormaids lleva más de 60 años reconocido por el AMA, (desde 1940), y es el más antiguo del mundo de los clubes de motoristas de los que tratamos, con igual patche que el que les dio origen y uniforme más antiguo que el de Los ángeles del Infierno que se formaron en 1947 creado por

Barger, Zimmerman y Zimmerman.

La entrada de los USA en la II G.M. frenó la expansión de los clubes de motoristas, igual que ocurre con el resto de cosas cuando acaecen esas crisis, pero fue un frenazo momentáneo, como veremos en el próximo capítulo.

Período formativo: 1945-1947

El final de la II G.M. hizo que muchos hombres jóvenes volvieran a los USA con la experiencia motociclista en sus venas, bien por haber sido entrenados para misiones a lomos de HD e Indian, bien por haber practicado la mecánica sobre esos hierros, o bien por haber montado en los ratos libres para desestresarse. A esta experiencia se sumaba como caldo de cultivo la camaradería surgida en las largas estancias en ultramar, que hizo que los lazos de amistad sobrevivieran al final de la guerra.

Muchos de estos veteranos de guerra volvieron con síntomas de PTSD, una especie de desorden traumático, para no liarnos, consecuencia de las experiencias vividas en la guerra, y muchos de ellos habían perdido sus personalidades prebélicas, con lo que sintiéndose apartados y diferentes se refugiaban con sus compañeros del ejército en bares donde podían reunirse, creándose un perfil de ciudadanos que antes no existía en la cultura americana. Vaya rollo seudo-psicológico.

Estos tipos encontraron en la motocicletas su forma de ocio, y el recuerdo de los mejores momentos del tiempo vivido en la guerra, así como la parte antisocial de sus personalidades a través de los tubos de escape ruidosos y el tamaño grande e imponente de sus burras. Las motos comienzan a ser algo habitual favorecido por el resurgir económico de la posguerra y publicitado en ese ambiente marginal por el famoso incidente del 4 de julio de 1947 en la ciudad de Hollister, California, donde empapados de cerveza algunos tipos, no pertenecientes a clubes autorizados por la AMA, decidieron hacer carreras por medio de las calles y eso es de chicos malos, amigos, suficientes motivos para que surja un tipo específico de organización motorista.

Como nota decir que los hechos de Hollister no fueron tan graves, creo que sólo un detenido y de hecho la ciudad en 1997 organizó un evento para celebrar los 50 años de la fecha, luego no les debió de molestar demasiado, al menos les hizo famosos, sino porqué narices íbamos a conocer ese sitio, y es que las motos solo traen cosas buenas.

Para los que no sepan muy bien que pasó os cuento que el mito parece que se debe a un solo hombre. Según testigos presenciales, Barney Peterson, un fotógrafo del San Francisco Chronicle, efectuó la fotografía de un motorista que se inclinaba de mala manera encima de una motocicleta Harley-Davidson rodeada de botellas de cerveza rotas, sosteniendo una cerveza en cada mano exhibiendo las insignias de su club, por su parte el periódico acentuó el asunto con su literatura al respecto de las carreras por la ciudad, las chicas que acompañaban a los motoristas, hablando de fin del mundo y esas cosas. En otro periódico de mayor tirada la cosa fue todavía más exagerada, la foto de antes y un titular que decía algo así como “El y sus amigos aterrorizan una ciudad”, y la revista Life llegó a decir que un club de unos 4000 motoristas, ahí es nada, tomó Hollister, más tarde se retractaría de dicho artículo.

Se dice que la AMA se exoneró de responsabilidad diciendo que los causantes no pertenecían a la Asociación y que el 99% de los motoristas eran gente sana, decente y respetable y según la leyenda a la que tengo acceso, ahí nace el mítico 1%, otros dicen que surge de la disculpa ofrecida por la revista Life que habla de un mínimo porcentaje de motoristas como causantes de los disturbios.

 

El caso es que todos estos procesos que empiezan con el final de la II G.M. y acaban con los acontecimientos de Hollister, crean la esencia de la subcultura biker, nacen, crecen y se reproducen los clubes de motoristas “no convencionales” y todo lo que significa, sin esto no sería lo mismo.

Proximos Eventos

Publicidad

Encabezados